La verdad es que hoy ha sido un día, mmmm... ¿Diferente? No se. He discutido con una de las personas más importantes que tengo ahora mismo en mi lista de personas importantes para mí. Pero no ha sido una discusión común, con gritos, insultos, más bien una discusión pausada, son sonrisas de por medio, incluso. Pero me siento realmente mal. Odio este tipo de "discusiones" porque nunca sabes si está enfadada contigo, o no.
Además he hecho la recuperación de física y química, que a mi juicio, todos los dichosos números cuadraban, y las fórmulas creo que me las sabía. Espero poder subir nota, porque me quedé muy descontenta con la nota del trimestre pasado.
Y otra vez te he vuelto a imaginar. Pasan cientos de días y tu rostro aun sigue latente en el mío. Tu calor todavía hace acto de presencia en mis manos, y en mis labios, y tus palabras aun siguen resonando en mis pabellones auditivos. Pero ya no tienen tanta fuerza, más bien cobran fuerza las estúpidas fantasías de fines de semana perdidos en la mayoría de edad y la inmensidad de una playa solitaria. ¡Joder! Como me gustaría que por una vez algun sueño dejase de ser tan estúpidamente inutil. Y es que tengo este corazoncito dispuesto a amar, grita el nombre AMOR por cada esquina del mundo, dispuesto a entregarse al primero que le conteste "aquí estoy". Pero no, no aparece, no hay nadie que sea capaz de unir esas dos palabras para mí y este corazón. Y tampoco quiero, ahora mismo, que nadie de aquí me vuelva loca. No se. Necesito cariños, abrazos, siempre los he necesitado, soy demasiado sentimental. ¿Soy demasiado diferente para que nadie me mire con ojos diferentes a los que resplandecen amistad?
Cada día me siento un poquito más sola. Y a la vez, cada día me acostumbro más. Y no se qué me da más miedo de las dos cosas.
Además he hecho la recuperación de física y química, que a mi juicio, todos los dichosos números cuadraban, y las fórmulas creo que me las sabía. Espero poder subir nota, porque me quedé muy descontenta con la nota del trimestre pasado.
Y otra vez te he vuelto a imaginar. Pasan cientos de días y tu rostro aun sigue latente en el mío. Tu calor todavía hace acto de presencia en mis manos, y en mis labios, y tus palabras aun siguen resonando en mis pabellones auditivos. Pero ya no tienen tanta fuerza, más bien cobran fuerza las estúpidas fantasías de fines de semana perdidos en la mayoría de edad y la inmensidad de una playa solitaria. ¡Joder! Como me gustaría que por una vez algun sueño dejase de ser tan estúpidamente inutil. Y es que tengo este corazoncito dispuesto a amar, grita el nombre AMOR por cada esquina del mundo, dispuesto a entregarse al primero que le conteste "aquí estoy". Pero no, no aparece, no hay nadie que sea capaz de unir esas dos palabras para mí y este corazón. Y tampoco quiero, ahora mismo, que nadie de aquí me vuelva loca. No se. Necesito cariños, abrazos, siempre los he necesitado, soy demasiado sentimental. ¿Soy demasiado diferente para que nadie me mire con ojos diferentes a los que resplandecen amistad?
Cada día me siento un poquito más sola. Y a la vez, cada día me acostumbro más. Y no se qué me da más miedo de las dos cosas.
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